ESA: “Schiaparelli” inicia su descenso al planeta Marte

ESA: “Schiaparelli” inicia su descenso al planeta Marte

Se trata de la misión ExoMars 2016, compuesta por una nave que orbitará al llamado planeta rojo, y un módulo que intentará descender hacia la superficie marciana. Para revalidar su potencial planetario, la misión europeo-rusa ExoMars, pretende erigirse en la primera coalición en establecer de forma definitiva, si alguna vez hubo vida en aquel planeta.

Imagen artística de la separación de la sonda Schiaparelli, que va hacia Marte desde la nave TGO.

Schiaparelli bajará en seis minutos a la superficie de Marte para demostrar tecnologías de descenso y aterrizaje, especialmente la capacidad para controlar su orientación y velocidad en el contacto con la superficie, lo que servirá para misiones futuras. Esa misión de 2003 también llevaba un módulo de aterrizaje, Beagle 2, el cual no logró su objetivo. Esas tecnologías se usarán para enviar a Marte el primer vehículo de exploración europeo en 2020.

ExoMars lleva a bordo el satélite científico TGO y el módulo de entrada, descenso y aterrizaje Schiaparelli, que se dirige ahora a Marte en un modo de hibernación para reducir su consumo de electricidad y será activado pocas horas antes de entrar en la atmósfera, a una altitud de 122,5 kilómetros y una velocidad de unos 21.000 kilómetros por hora.

“Más que un aspecto crítico, afrontamos una secuencia de eventos críticos”, comenta Metcalfe.

Con velocidad a 1700 kilómetros/hora estará a 11 kilómetros sobre la superficie y se desplegará el paracaídas. Después se encenderán los propulsores hasta que la nave esté a unos dos metros de la superficie, cuando el Schiaparelli caerá por sí solo, a unos 10 kilómetros por hora, protegido por una estructura deformable que lo parará en seco e impedirá que vuelque.

Puede que Schiaparelli aterrice en medio de una tormenta.

Esta importante maniobra “transcurrió como estaba previsto”, dijo en un tuit Micha Schmidt, director adjunto de vuelo de ExoMars en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), en Darmstadt (Alemania).

TGO y Schiaparelli, bautizado en honor al astrónomo italiano del siglo XIX, han recorrido casi 500 millones de kilómetros desde su lanzamiento en el cohete Proton desde la plataforma de Baikonur, en Kazajistán.

Sin embargo, la vida de “Schiaparelli” será corta y la sonda tendrá entre dos y ocho días para cumplir su cometido, ya que sólo tiene una batería que no es recargable.

“Solo vería una pequeña mancha en el cielo marciano, pero sería un momento fascinante”, reconoce Metcalfe.

A su vez, una gran antena ubicada en la India será la primera en recibir noticias de Schiaparelli, cerca de las 19, hora argentina.

En 2014, el rover Curiosity de la NASA detectó la presencia de extrañas concentraciones de metano en la zona ecuatorial de Marte. “Estamos trabajando con nuestros socios comerciales para construir nuevos hábitats que puedan sostener astronautas en misiones de larga duración en el espacio profundo, que nos enseñarán cómo pueden los seres humanos vivir lejos de la Tierra”, aseguró Obama. En 2020, el rover europeo podrá acudir hasta la fuente del gas y perforar el suelo con un taladro en busca de vida.

Entre los objetivos del TGO está buscar en la atmósfera de Marte restos de metano que podrían tener un origen biológico, lo que sería un indicio de la posible existencia de vida en Marte. El orbitador tiene previsto hacer unas mediciones iniciales en noviembre, pero su misión científica no comenzará hasta finales de 2017.

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